Cédulas hipotecarias: ¿Dónde hay que acudir para venderlas?

Ahorradores que contrataron cédulas hipotecarias y acudieron a su entidad financiera porque necesitaban liquidez se encontraron con que era imposible porque, según la entidad, “no hemos encontrado ningún comprador para dichas cédulas”. ¿Qué se puede hacer?

Las cédulas son valores de renta fija garantizados por la cartera de préstamos hipotecarios de la entidad emisora. La ley indica que el volumen de cédulas emitido no puede superar el 90% de los capitales no amortizados de todos los créditos hipotecarios de la entidad aptos para servir de cobertura.

Existen además cédulas hipotecarias de riesgo más alto emitidas por bancos americanos y garantizadas por hipotecas de alto riesgo, también llamadas «subprime». Precisamente su elevado riesgo y la titulización de estas hipotecas a través de diversos instrumentos que luego se distribuyeron por el mercado internacional, está en el origen de la crisis financiera.

Tal y como indica la Comisión Nacional del Mercado de Valores, «las entidades emisoras suelen dar liquidez a estos valores, es decir, dan contrapartida de compra o venta a los inversores, siempre que el volumen de valores que tengan en su cartera no supere el límite legal del 5 por ciento del volumen emitido».

Sin embargo, como cualquier otro activo de renta fija, para conseguir vender una cédula hipotecaria, debe acudir al Mercado de Renta Fija-AIAF, donde debe conseguir una contrapartida para colocar este producto. Es decir, deberá encontrar un comprador que esté dispuesto a hacerse con esas cédulas.

Incluso en este caso, no está garantizado que el precio que le ofrezcan sea, al menos, el mismo que usted pagó en su momento al adentrarse en esta inversión. Ésa es la única opción que tiene para poder colocar este producto y, así, conseguir la liquidez deseada.