BBVA, Hipoteca Variable

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El crecimiento del número de hipotecas solicitadas durante el año 2016 está al alza. BBVA, ha querido ofrecer a sus clientes una nueva hipoteca la Hipoteca Variable. Con la Hipoteca Variable, los clientes que la soliciten pagarán durante los seis primeros meses de hipoteca un tipo de interés al 1’25% fijo. El resto del plazo hipotecario, el tipo de interés sera la suma del Euribor más 1’25% que el cliente podrá mantener en cada revisión semestral siempre y cuando tenga contratados los siguientes productos. Deberá de tener una domiciliación de la nomina, pensión, prestación por desempleo o autónomos ininterrumpida en BBVA. Deberá de contratar un seguro de vivienda con BBVA Seguros, el cual esté vigente y al corriente de pago. Los clientes deberán de contratar un seguro de amortización de préstamo o seguro de vida con BBVA Seguros, vigente y al corriente de pago. Tarjeta de crédito BBVA, utilizándola en comercios al menos una vez en los seis meses anteriores a la revisión de la hipoteca. Contratar un plan de pensiones BBVA anual superior a 600 euros. Para poder conseguir esta oferta en la hipoteca, el solicitante tendrá que tener una cuenta en BBVA y unos ingresos netos superiores a 1.500 euros al mes en el caso del titular. La concesión de la Hipoteca Variable está sujeta a previa autorización del banco. El importe máximos que se podrá solicitar en este tipo de hipoteca será de hasta el 80% del valor de tasación de la primera vivienda de la propiedad que se quiera compra, o el valor de compraventa, en caso de ser inferior. En caso que la vivienda a comprar sea una segunda vivienda, el importe máximo de la hipoteca ascenderá al 70 % del valor de la vivienda. Si el solicitante necesitará más importe, en BBVA intentarán buscar una solución que se adapte a las necesidades del cliente. El plazo de devolución de la hipoteca, en el caso de ser la primera vivienda, será de hasta 30 años. En el caso de ser una segunda vivienda el plazo se reducirá hasta los 25 años.

Consecuencias al no pagar la hipoteca

Lo fundamental a la hora de contratar una hipoteca es estar 100% seguros que en un futuro vamos a poder seguir pagando todas nuestras facturas. Si tenemos un trabajo que no sea estable y que no nos aporte una estabilidad económica, no te aconsejamos que te embarques en una hipoteca.

En primer lugar, si una persona se retrasa en las facturas de su hipoteca, se le añadirá un plus en las facturas, este plus se denomina intereses de demora, y son mucho más elevados por norma general que los intereses ordinarios. Algunas entidades bancarias también pueden cobrarte una tasa en base de reclamación por cuotas impagadas.

Por último, queda lo que todo el mundo teme, si no puedes hacer frente a las factuas el banco puede perfectamente pasar a subastar o vender el bien que hemos hipotecado. De esta forma ellos podrían recuperar su dinero, pudiéndose evitar en cualquier momento si nos ponemos al día en todos los pagos.

Este proceso en el que se subasta o vende un bien hipotecado debe antes de pasar por varios “filtros” como pueden ser la Ley de Enjuiciamiento Civil o la Ley Hipotecaria.