Hipotecas

La definición de la palabra hipoteca resulta sencilla, aunque el procedimiento que se encuentra detrás es considerablemente más complicado de lo que parece. Las hipotecas o préstamos hipotecarios ofrecen al cliente solicitante el poder pagar una vivienda con unas cuotas mensuales prorrogadas durante una cantidad determinada de años, lo que implica poder obtener una vivienda propia sin la necesidad de pagarla en el preciso instante en el que se realiza la compra.




Como es lógico, no todos pueden acceder a un proceso tan complicado como la contratación de una hipoteca.
En primer lugar, y como aspecto más importante, el cliente que solicita una hipoteca de ‘X’ valor ha de disponer, como mínimo, del 20% sobre el total de esa cantidad.
Además, se exige presentar el contrato laboral actual que demuestre tu capacidad financiera así como la última nómina percibida, la declaración de la renta perteneciente al año anterior a la contratación de la hipoteca y los recibos de créditos vigentes en la actualidad. Es importante destacar el hecho de que la cifra máxima de pago sobre el total del salario es del 35%, en la mayoría de casos.
Cabe tener en cuenta que la mayoría de entidades financieras obligan a realizar una contratación de seguros para poder acceder a la contratación de la hipoteca deseada, los cuales acostumbran a ser de vida y de hogar